Terquimsa y Tepsa construirán un cargador ferroviario para graneles líquidos en el Port de Barcelona

18 de Agosto de 2016

La nueva instalación permitirá la expansión del hinterland de las dos terminales

El Consejo de Administración del Port de Barcelona aprobó en su sesión del mes de julio el otorgamiento de una concesión administrativa en las empresas Terminales Químicos, S.A (TERQUIMSA) y Terminales Portuarias, S.L (TEPSA) para la instalación y explotación de un cargador ferroviario en ancho europeo destinado a la recepción y reexpedición de graneles líquidos por ferrocarril.

La infraestructura se instalará en la terminal ferroviaria pública del muelle de la Energía del Port de Barcelona y contará con 345 m2 de superficie y un periodo concesional que se alargará hasta el año 2030.

El presupuesto de las inversiones a realizar por ambas terminales es de 887.666 euros e incluye la construcción de una plataforma elevada de 5 metros y 84 m2 de superficie para la carga superior de los trenes; y la construcción de un rack de cañerías que comunica esta plataforma con TERQUIMSA y TEPSA.

El nuevo cargador tendrá capacidad para operar composiciones de 14 vagones (210 metros) sin particiones. Hay que destacar que el cargador ferroviario actual, ubicado en las instalaciones de TEPSA, tiene una capacidad máxima de 9 vagones, segregado en dos vías para 4 y 5 vagones.

Mejor conexión con el hinterland

La nueva instalación permitirá ampliar el hinterland (área de influencia) de TEPSA y TERQUIMSA y facilitará su expansión a Francia, que únicamente es posible si se asegura una medida mínima de las composiciones ferroviarias. Además, la actual línea ferroviaria permitiría, con nuevas inversiones, ampliar la longitud de los trenes que se pueden operar, por lo cual se podría ampliar la capacidad si las exigencias del mercado lo requieren.

Esta inversión se alinea con los objetivos que define el Plan Estratégico 2015-2020 del Port de Barcelona que pretende potenciar los modos de transporte alternativos a la carretera y su intermodalidad, así como la presencia del Port de Barcelona y sus operadores en el hinterland, con el fin de convertirse en el primer centro de distribución euro-regional en el Mediterráneo en competencia con los puertos del norte de Europa.