Entrevista a Conchi Lázaro,
Directora de SHEQ en Vopak Terquimsa.

En Terquimsa, cada comienzo de año trae nuevos retos, proyectos ilusionantes y también nuevas etapas para las personas que forman parte de la compañía. Este 2026, una de las novedades más significativas ha sido el nombramiento de Conchi Lázaro como directora de SHEQ (Seguridad, Medio Ambiente y Calidad), un cargo que asume después de más de dos décadas creciendo profesional y personalmente dentro de la empresa.
Conchi es un claro ejemplo de talento que se desarrolla desde dentro: empezó como estudiante en prácticas, se convirtió en un referente en el área de medio ambiente durante veinte años y ahora lidera una de las áreas más estratégicas para nuestro día a día. Aprovechando esta transición, hablamos con ella sobre sus retos, sus prioridades y su visión de la seguridad y la sostenibilidad en Vopak Terquimsa. Y, de paso, también queríamos mostrar un poco más de la persona que hay detrás del cargo.
Este 2026 has iniciado una nueva etapa profesional como directora de SHEQ. ¿Qué ha supuesto para ti asumir esta responsabilidad?
Asumir la dirección de SHEQ ha sido un paso muy importante en mi trayectoria. Es una mezcla de orgullo y responsabilidad: orgullo por la confianza que la empresa deposita en mí después de tantos años, y responsabilidad porque hablamos de áreas totalmente clave para el funcionamiento seguro y sostenible de Terquimsa. Para mí supone la oportunidad de seguir aportando, de impulsar mejoras y de trabajar con un equipo altamente comprometido. Es un reto que afronto con mucha ilusión.
¿Cuáles son los principales retos que te encuentras en esta nueva etapa liderando seguridad, medio ambiente y calidad?
El principal reto es coordinar tres ámbitos que, aunque muy relacionados, requieren enfoques y prioridades distintas. A ello se suma un entorno regulatorio cada vez más exigente y un sector en plena transformación hacia modelos más sostenibles y eficientes. También es clave garantizar que todas las personas que formamos Vopak Terquimsa interioricemos la seguridad como un valor y no solo como un procedimiento. Y, por supuesto, seguir impulsando la digitalización y la mejora continua para adelantarnos a posibles riesgos.
Desde tu punto de vista, ¿qué papel juegan la seguridad y el medio ambiente en una compañía como Terquimsa?
La Seguridad y el cuidado del medio es esencial para el desarrollo de actividades como la nuestra. Es vital ser rigurosos en la aplicación de los procedimientos de trabajo que tenemos implantados, con plena consciencia, así como mantener las medidas preventivas y de protección de nuestras instalaciones. Esto se consigue a través de la formación continua de las personas trabajadoras, fomentando la percepción del riesgo y la proactividad, aplicado nuevas tecnologías y procesos eficientes que ayuden a reforzar la seguridad de nuestras instalaciones y procesos.
Llevas muchos años vinculada al medio ambiente. ¿Cómo ha evolucionado este ámbito en las últimas décadas dentro del sector químico‑logístico?
Las exigencias legales en cuanto al medio ambiente se han incrementado exponencialmente desde que inicié mi andadura en este campo. Se han legislado aspectos relativos a la protección y remediación de suelos, pasando por el desarrollo de la Ley de responsabilidad ambiental, establecimiento de límites de emisión cada vez más restrictivos para los contaminantes de la atmosfera y de las aguas, mayor control en la generación y gestión de los residuos producidos por las actividades, normativas relativas a la contaminación lumínica y eficiencia energética, entre otros.
La adaptación a las nuevas normativas ha sido una ardua tarea que ha requerido gran tiempo de dedicación para desarrollar planes de implantación de medidas que permitieran alcanzar las exigencias establecidas, y el control y seguimiento de ellas. Y esto no para, las exigencias medioambientales cada vez son mayores.

La seguridad y la protección ambiental no dependen solo de procedimientos, sino también de las personas. ¿Cómo se implica a toda la plantilla en esta responsabilidad diaria?
La clave es la cercanía y la comunicación constante. No basta con tener procedimientos; hay que explicar el porqué, escuchar inquietudes y facilitar que cada persona se sienta parte activa de la seguridad colectiva. Debemos seguir apostando por la observación preventiva, las reuniones operativas, la formación práctica y el ejemplo diario. Cuando la gente entiende el impacto y consecuencias de sus decisiones y se ve reconocida por hacer las cosas bien, la implicación crece de manera natural. Tenemos que seguir y fomentar este camino de acompañamiento a las personas, y de comunicación activa para llegar a un nivel de cultura de seguridad en toda la organización.
¿Qué importancia tiene la formación continua en prevención y seguridad dentro de Terquimsa?
La formación continua es esencial, no solo para cumplir la normativa sino para garantizar que todos y todas sabemos cómo actuar en cada situación. La tecnología cambia, los procesos evolucionan y los riesgos también. Por eso debemos aposta por formaciones dinámicas, prácticas y adaptadas a cada puesto. Nuestro objetivo es que la seguridad sea una competencia viva, no un concepto estático.
Tu recorrido en la empresa es muy largo. ¿Cómo recuerdas tus inicios en Terquimsa? ¿Qué te hizo quedarte?
En el último año de carrera había la posibilidad de realizar prácticas durante el verano en empresas químicas de la zona y me ofrecieron hacer mis prácticas en la Terminal. Previamente habíamos realizado una visita de estudiantes a las instalaciones y me pareció un lugar en el que me gustaría trabajar, por lo que en cuanto me ofrecieron la posibilidad de hacer allí mis prácticas dije que sí. No me equivoqué, encontré un equipo humano fantástico, una pequeña gran familia. A los pocos meses de finalizar mis prácticas me ofrecieron trabajar con ellos y desde entonces formo parte de esta compañía en la que he crecido no solo como profesional sino también personalmente.
También estudiastes química en Tarragona. ¿Qué te llevó a escoger este camino profesional?
Siempre había sido un campo que me había atraído y me despertaba curiosidad, sumado a que las oportunidades de desarrollo laboral en mi propia ciudad eran muy elevadas por contar con uno de los polígonos petroquímicos más importantes, parecía una apuesta segura y resultó que sí.
Además, el prestigio de la URV, nuestra universidad, en este campo era notorio y con un profesorado experto con un conocimiento de km 0, así que qué mejor que aprovecharlo.
Para quien quizás no te conoce personalmente, ¿cómo te definirías? ¿Quién es Conchi fuera del trabajo?
Pues me defino como una persona sencilla, transparente. Muy amiga de mis amigos y a la que le preocupa que la gente que me rodea se sienta bien y sepa que puede contar conmigo. Mi plan ideal es un tardeo con amigos y una copita de buen vino o una comida con una larga sobremesa de risas. Soy muy familiar, para mí la familia es el pilar fundamental de mi vida y de la que disfruto tanto como puedo.
Y para terminar con un toque más personal… ¿cuál es tu destino favorito para desconectar y qué lo hace especial para ti?
Mi destino favorito es Coca, mi pueblo en Segovia, un lugar precioso que invito a visitar. Allí para mí el tiempo se para, la desconexión es total y es donde me reencuentro con miles de sensaciones vividas durante mis veranos de niñez que me hacen volver a mi esencia y a lo que me hace feliz, familia, amigos y pueblo.
¿Qué consejo darías a alguien que empiece hoy una carrera en seguridad o medio ambiente en el sector químico?
Es complicado dar consejos, pero creo que lo más importante es que le guste lo que hace y crea en ello. Que esté dispuesta a un aprendizaje continuo y abierta al cambio pues, tanto el área de Seguridad como de Medio Ambiente, están en continua evolución debido a las exigencias que se derivan de nuevas normativas. También que tenga iniciativa y sea proactiva ante nuevos retos que le puedan surgir.
La etapa que inicia Conchi ahora viene cargada de responsabilidad y de oportunidades, y tenemos el convencimiento de que su forma de trabajar, su capacidad para unir equipos y su compromiso con la seguridad y el medio ambiente serán esenciales para seguir construyendo una compañía sólida, preparada y sostenible.
Gracias, Conchi, por compartir tu tiempo, tu visión y un pedacito de quién eres. Y gracias también a todo el equipo de Vopak Terquimsa: porque la seguridad y la protección del entorno no son solo un objetivo, sino una responsabilidad colectiva que seguimos construyendo día a día.

